Los espirituosos sin alcohol

El nuevo “éxito a hurtadillas”

Hola mis incansables curiosos, hoy vamos a hablar de algo que va avanzando “sin prisa pero sin pausa” entre los consumidores y que tiene toda la pinta de acabar transformándose en una tendencia mundial: los cócteles sin alcohol.

Muchos de los que trabajamos en el sector de la hostelería, hemos pasado alguna vez por Inglaterra, bien para practicar inglés, bien para investigar cómo se trabaja en uno de los países donde más arraigo tiene la cultura de bar. Y si de una sociedad no esperaríamos un vuelco en la demanda de bebidas, es precisamente de la británica, famosa por sus encuentros de brindis “after work”, o las reuniones en los pubs con el fútbol como protagonista. Pues así es, a romper estructuras y quitarnos prejuicios porque os prometo que con este artículo os vais a quedar helados.

Los no bebedores también merecen un buen cóctel para adultos

Cócteles Xavi Iglesias

Si eres de los que están dejando de beber alcohol, o buscando reducir, te habrás sentido frustrado al ir a un pub y preguntar qué tienen para ti. En la mayoría de los lugares te ofrecerán un refresco con gas, tal vez un zumo de fruta, o una de esas cervezas sin alcohol que no saben a nada. Incluso puede haber una botella de vino sin alcohol que sabe a serrín y monedas mezcladas en un barreño oxidado. Hasta ahora el mensaje parecía ser que los no bebedores debían encerrarse en lo alto de una torre, en el país más lejano, para no ser alcanzados por la diversión o las salidas nocturnas nunca más.

Sin embargo, el último censo de bebedores que hacen en Inglaterra, país bebedor donde los haya -sí, allí es normal enrollarse a hacer este tipo de cosas- acaba de arrojar que el número de adultos británicos que consumen alcohol está en su nivel más bajo desde 2005. I beg your pardon?

“La gente está acostumbrada a la estructura del alcohol y eso es tradicionalmente lo que buscan. Ellos quieren esa patada, quieren eso que les “levante”

Vientos de cambio

Cócteles Xavi Iglesias

Esta revolución se empezó a hacer evidente un domingo por la tarde, cuando cientos de personas se congregaron alrededor del antiguo mercado de agricultores en Bermondsey, al sur de Londres. Es aquí donde ahora tiene lugar un festival dedicado a la bebida. Hay música en vivo, un stand de cervezas de marca, unos pocos cerveceros artesanales, algunos cócteles en latas y un puñado de vendedores de vino. Hasta aquí suena bastante corriente, no demasiado sorprendente para esta cultura; sólo que nada de lo que ofrecen estos puestos te emborracharía. Es el festival Club Soda Mindful Drinking y no encontrarás aquí ni una etiqueta con graduación alcohólica.

Un tal Willoughby, tras llevar 5 años sin beber alcohol, fundó Club Soda en 2015 y el grupo que se formó a partir de entonces ya está presionando al gobierno sobre el etiquetado, además de brindar apoyo a las personas que quieren recortar la bebida o alejarse de los malos hábitos. “Es gente estilo salud y fitness, menores de 25 años, personas que nunca han bebido antes …”, decía en una entrevista. Añade a esa lista las personas que han tenido algún problema con la bebida, o las mujeres embarazadas, o aquellos que no beben por razones religiosas, o que simplemente no quieren emborracharse en esa ocasión y está claro que hay umercado para las bebidas sin alcohol. Pero los hosteleros y restauradores apenas se están empezando a dar cuenta de esto.

“Los adultos no quieren bebidas dulces. Ellos quieren algo bebible y divertido, algo que pueda igualar el ritmo y la chispa de sus compañeros que beben alcohol”

Espirituosos free al banquillo: qué dicen los expertos

Cócteles Xavi Iglesias

Mientras que las cervezas y algunas alternativas de vino sin alcohol han tenido un pequeño punto de apoyo en el mercado desde hace algunos años, hay una nueva tendencia emergente: los espirituosos no alcohólicos. Aunque puedan sonar a contrasentido, ya existen “alcoholes” destilados sin alcohol. Y son bebidas espectacularmente perfumadas que combinan botánicos y que se pueden usar en lugar de la ginebra, mezclando con agua tónica, por ejemplo. El hecho de que contengan cero azúcar y cero calorías es parte de su atractivo para un número creciente de consumidores que rechazan el alcohol por razones de salud o bienestar.

Zoe Burgess, directora de investigación y desarrollo de la colectiva Drink Factory, acordó probar algunas muestras de alcohol sin alcohol para ver qué podía hacer con ellas. Veamos qué sucedió:

En Drink Factory’s industrial al este de Londres, los camareros se precipitan, agregando trozos de esto y aquello a nuevos cócteles al inicio del proceso de la invención, tomando notas, trabajando en nuevas mezclas para la variedad de bares a los que sirven. La cocina de investigación aquí se parece más a un laboratorio. Hay máquinas de destilación al vacío zumbando en el fondo, mientras que un secador de frío industrial congela pedazos de pastel, para ser agregados luego a los jarabes saborizantes. Aquí todo el mundo está muy ocupado.

La primera bebida que hacen es con un sucedáneo del whisky. “No es recomendable que lo bebas puro, y aunque el aroma es sorprendentemente parecido al whisky, es muy dulce cuando se concentra, da más jarabe que espirituoso”, dice Burgess. Mientras que para una mezcla tradicional de bourbon con azúcar y bitters, en su lugar usa un poco de espirituoso free y un poco de té negro frío para lo que ella llama la “estructura tánica”. Aunque tiene el aroma ahumado de una bebida a base de bourbon, es mucho más ligero y dulce.

A continuación, preparan un strawberry sour. Como el espirituoso sin alcohol tiene una estructura bastante similar a la ginebra, y la hizo pensar en “verde, fresco, verano, hierba”, optaron por reinventar otro clásico. Es espumoso, rosado y delicioso, y al mismo tiempo carece de la dulzura que podrías esperar de un “aburrido cocktail sin alcohol”.

“La gente se está volviendo más consciente de lo que consume y de dónde proviene, y toma decisiones más informadas por eso. Si las barras se preocuparan un poco más de su oferta no alcohólica, los clientes la elegirían”

A qué estamos esperando pues, ¡lancémonos también en nuestros establecimientos a probarlos!

Hasta otro artículo amigos.

Xavi Iglesias
“La sala la hacemos todos y todos hacemos de cliente”

Fuente: www.theguardian.com

Sin comentarios

Dejar un comentario