7 trucos para tener autodisciplina y dejar de postergar

En el post de hoy os traigo un tema un tanto peliagudo, la autodisciplina; pero veamos cómo podemos afrontarlo. A todos se nos ponen los “pelos de punta” cuando tratamos este tema y abrimos este “cajón” de nuestras vidas. Es normal, todo es un aprendizaje y todo está presente para algo en nuestra realidad. Pero como no logremos desarticular estas dinámicas inconscientes que nos anulan y bloquean, ¿cómo hacemos para avanzar hacia nuestros sueños?

La autodisciplina es el atributo fundamental de la gente exitosa. Les permite tomar acción incluso cuando no tienen ganas. Les hace enfocar su tiempo y energía en lo que debe ser hecho ahora, sin postergar. Les da la fuerza para pasar por alto un pequeño placer ahora, a cambio de aquello que realmente quieren para después. Es un logro a apreciar el de este tipo de personas, pero qué pasa con los que venimos después en la lista, es decir, todos los demás.

Autodisciplina versus postergación, ¿cuál gana?

Así como en una solicitud de camarero para un local, se sobreentiende que habla inglés; ya es innegociable y se sobreentiende que hemos de ser positivos, estar siempre entusiasmados, desterrar de nuestro discurso las críticas a los demás o a cualquier situación; ya que todas las piezas son importantes en este puzle de la realidad que queremos crear. Dicho esto, vamos entonces con los 7 consejos para dominarla:

  1. Pregúntate PARA QUÉ: antes que nada, haremos un ejercicio para darnos cuenta si realmente queremos hacer eso. A lo mejor no quieres, permítetelo. ¿Es porque lo quiere mi yo auténtico o es por una creencia que me está haciendo quererlo? Ten claro por qué (o quizá debería decir “por quién”) quieres hacerlo. A veces significa que de verdad no lo queremos hacer, que nuestra alma no está a gusto con ello, y normalmente se traduce en ciclos de postergación.
  2. Dilo en voz alta: verbalizar los objetivos en voz alta, ponerle nombre. Delante de otro o de ti mismo. Decirlo es como poner orden en la mente. Tenemos muchas cosas en la cabeza, pero cuando dices lo que quieres todo se aclara y se ordena. Y déjate sentir, en tu cuerpo: “¿realmente estoy sintiendo que quiero esto?” Si la respuesta es , adelante.
  3. Medita cada día: si puede ser mañana y tarde, aunque sean cinco minutos, ya irás aumentando progresivamente cuando domines un poquito más la técnica, pero empieza.
  4. Haz deporte: misma técnica, aunque sean siete minutos al día, aunque sea dividido entre dos: 3,5 y 3,5. Yo desde que tuve a mis hijos dejé de hacerlo y he decidido darle la vuelta a esa excusa haciéndolo CON ellos. ¿Ves mi técnica del triángulo de la que hablo en mi libro? Yo la aplico para muchas cosas.
  5. Está presente: en cada cosa que haces, dejar las narrativas que nos contamos y poner allí el cuerpo, la mente y el corazón cuando haces un trabajo nuevo, o con la familia. Mi lema es estar totalmente presente, a veces no puedo estar con ellos todo lo que me gustaría, solución: tiempo de calidad, mientras estoy, estoy totalmente allí con ellos y en nada más.
  6. Duerme una hora menos: está científicamente comprobado que el cuerpo descansa lo mismo durmiendo 8 horas que 7, si sumas a lo largo del tiempo esa hora al día que ganas para invertir en ti, imagínate en un año lo que vas a avanzar.
  7. Quítale tiempo a la tele: o directamente quítatela de encima del todo, métela en una cajita, tírala por el balcón, mátala con la indiferencia. ¿Te imaginas, una familia moderna usando una pantalla plana como panel para llenar de post its, dibujos y fotos con mensajes positivos? Esa sería una buena reinvención. Todo ello, incluye reducir al máximo la atención que le damos al móvil. Deja de ver vídeos que te llegan por grupos de WhatsApp si consideras que no te va a aportar nada positivo.

Y hasta aquí algunos consejos para que tengamos en cuenta lo importante que es dominar la autodisciplina. Después de todo, la fuerza de voluntad y la responsabilidad son virtudes que nos interesa desarrollar, ya que con ellas vienen el éxito y el liderazgo.

¡A por todas amigos! Y no os perdías el siguiente post sobre este mismo tema.

Xavi Iglesias

La sala la hacemos todos y todos hacemos de cliente

Etiquetas: , ,

Sin comentarios

Dejar un comentario